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Saber contrabalancearse en los límites

Crítica de Pierre-Olivier Febvret en La Montagne tras el recital inaugural de Aleksander Gabryś en el 18.º festival Musiques Démesurées de Clermont-Ferrand.

La Montagne, Clermont-Métropole, 4 de noviembre de 2016

Crítica publicada tras el recital inaugural de Aleksander Gabryś en el 18.º festival Musiques Démesurées de Clermont-Ferrand, el 3 de noviembre de 2016.

El programa incluía obras de Helmut Oehring, Iannis Xenakis, Georg Friedrich Haas y Nicolas Tzortzis.

Edición española integral preparada directamente a partir de la publicación francesa original, verificada con una copia mecanografiada coetánea.

La Montagne, 4 de noviembre de 2016 — escaneo del periódico

Escaneo de la crítica de Pierre-Olivier Febvret «Savoir se contrebalancer des limites», publicada en La Montagne el 4 de noviembre de 2016.
Pierre-Olivier Febvret, La Montagne, Clermont-Métropole, Clermont-Ferrand, 4 de noviembre de 2016.

Una verdadera y gran performance…

La energía desborda.

Voz y manos se disputan el discurso y el relato…

las caras más extremas del contrabajo

Saber contrabalancearse en los límites

Edición española

MUSIQUES DÉMESURÉES — Apertura ayer, en la Maison de la culture, del festival dedicado a la música de hoy

Saber contrabalancearse en los límites

En la apertura, Musiques Démesurées reveló las caras más extremas del contrabajo invitando al polaco Aleksander Gabryś.

Pierre-Olivier Febvret

Ya está en marcha el festival Musiques Démesurées, consagrado en cuerpo y alma a la música de hoy, a su difusión tanto como a su explicación mediante abundantes encuentros con quienes la componen o la interpretan. La ventaja, aquí, es que no se anima a amar, sino a comprender una música de acceso a menudo arriesgado. Pero siempre hay algo bueno que sacar de ella.

La apertura giró, pues, en torno al contrabajo (uno de los focos de esta decimoctava edición), a un virtuoso y, entre el público, hay que reconocerlo, tres pelados y un rapado... Cuatro curiosos (en realidad, alguno más) que terminaron la velada mucho menos tontos, contrabajísticamente hablando. Porque el polaco Aleksander Gabryś tanteó sus propios límites y los del instrumento en piezas hechas a la medida de esta exploración: los murmullos y el último aliento de Foxfire zwei, de Helmut Oehring; la ciencia de la fuga permanente en Theraps, de Xenakis. Y, tras esos lenguajes descosidos, la búsqueda lírica en los intervalos más finos de «...aus freier Lust... verbunden...», de Georg Friedrich Haas. Para terminar, el homenaje del compositor Nicolas Tzortzis (presente anoche) al personaje de la serie televisiva Tony Soprano, lo que cambia un poco frente a los amores decepcionados, los mitos y los dioses inspiradores. Una verdadera y gran performance para Aleksander Gabryś, en el corazón de una nebulosa de angustia y violencia, a imagen de ese jefe mafioso depresivo y reprimido, atrapado en todos los paradójicos pliegues del hombre. La energía se desborda. Las lenguas se mezclan. La voz y las manos se disputan el discurso y el relato... Pero el compositor también sabe reunirlas mediante el ritmo y las entonaciones, como «una concentración de todas las fuerzas frente al gran enemigo: la sociedad», precisa Nicolas Tzortzis. Porque en Musiques Démesurées se les explica todo a los pelados y a los rapados, pero sobre todo a los curiosos.